Me lo he estado preguntando todos los días desde hace ya muchos meses, incluso durante varías veces al día y de repente hago una pausa y pienso "no hay nada que esperar, este es el presente y es lo que hay" pero continúa esa constante sensación de espera, esperar algo que no sé exactamente de que se trata pero que espero con ansías. ¿Soy la única que experimenta la sensación de que todo lo que sucede en mi vida actualmente son como escenas de relleno en una serie de tv que alguna vez fue exitosa? ¿O a alguien más le pasa que desea que los días, las semanas y los meses acaben todos rápido ya, para que por fin llegue ese algo que no sabes ni siquiera que es? 

Necesito de gran ayuda para entender.

Hace pocos días tuve la oportunidad de finalmente percatarme de algo importante:

1. No todas las amistades duran décadas. 
2. Los amigos del presente importan tanto como los del pasado. 

Estar solo es tan necesario para el alma como estar rodeando de personas cada cierto tiempo.

Las necesidades del ser humano en cuanto a compañía y soledad deberían dividirse en un 50/50. Es necesario el tiempo a solas, aprender a movilizarnos por si mismos, no necesitar de alguien más porque nos hace más independientes, pero qué bonito y necesario es tener un grupo de gente con el que te sientes tu mejor versión, tanto, que todo lo demás (el lugar, la hora, el día, las circunstancias, el tiempo que pasó desde la última vez que los viste) se vuelven totalmente irrelevantes, porque es necesario disfrutar de esa compañía en ese instante y sobre todo, es tan especialmente irregular en tu día a día, que cuando por fin lo tienes, lo disfrutas cada segundo.

Algunas amistades se desgastan al igual que un jabón, no es culpa de nadie. No es tu culpa ni la mía no saber mantener amistades a distancia o no tener la voluntad de escribir un mensaje de texto antes que el otro. No es tu culpa no sentir la misma preocupación, o no sentir afecto por los viejos tiempos, porque son solo eso, son viejos. Así como imponemos que las relaciones amorosas no necesariamente deben durar toda una vida, también aceptemos que algunas amistades son pasajeras y que algunas incluso han durado de 10 a 15 años y luego solo se desgastan y desaparecen.

No esta mal, no debes forzarlo más.
Déjalos fluir y cuida a los que tienes en este momento. 

Que vivan los amigos de la escuela y los de barra de un viernes por la noche también.  Ambos merecen el mismo respeto, cuidado y amor.

Aunque los de barra no hayan estado allí desde antes, ahora lo están.  

Conocí a alguien increíble hace un tiempo (muchísimo tiempo) atrás.
Me gustaba ese hijo de puta, en serio me gustaba muchísimo.
Me gustaba que existiera en el mismo plano que yo.
Me gustaba su perfume.
Me gustaba su ropa.
Me gustaba todo él.
Me gusta aún.
¿Me seguirá gustando?
¿Me lanzo por una ventana?

Es liberador cuando gritas que te gusta alguien, es como partir una silla de madera en la cabeza de alguien a quién odias, se siente así de bien. ¿Pero que pasa cuando acaba? ¿o quizás nunca empezó?. Si trasladamos ese mismo sentimiento de querer partir la silla de madera en la cabeza del que te gusta porque es una mezcla de "lo quiero, pero matar" entonces terminamos con este síndrome de locura post-crush. (Este termino nunca ha existido, es un invento de momento).


La parte conflictiva llega cuando empiezas a conocer nuevas personas, personas agradables, talentosas, con mucho por dar, y vas a sitios increíbles y conoces amigos de amigos aún más increíbles ¿pero qué pasa? que ninguno de ellos es el hijo de puta que te gusta.


Fin del comunicado.

P.D ¿Funcionara colocarle el mismo perfume a otras personas?
Quizás la solución siempre fue el perfume.

El otro día note que últimamente intentaba mantener mis pensamientos entre mi frente y mi garganta para no dejarlos salir y así no ser menos diplomática, (o menos directa para mandar gente a la mierda). Entonces me dí cuenta que es la razón de que últimamente me este sintiendo tan mal conmigo misma, si no expreso lo que pienso de forma escrita o verbal se genera un colapso interno que termina en ansiedad y problemas de estrés, que se reflejan incluso en mi cuerpo. 

Decidí volver a escribir, esta vez lo hice solo para mi en un documento de Word, y a pesar de que nadie más que yo lo leerá, fue una terapia casera que recomiendo hacer 1 vez por semana, mínimo 2 al mes. Es una necesidad expresarse, este tema constante de guardarnos cosas por pura costumbre cultural o no tener a tu mejor amiga cerca es algo que debería morir hoy. 

Entonces escriban, por favor escribamos en papel, en el ordenador, en los móviles que tanto usamos para escribir en whatsapp mensajes meramente innecesarios,  escribir libera de la rabia y apacigua al alma, seguramente en unos meses cuando relea todo lo que escribí hace poco me reiré, o quizas llore, o me enorgullezca por los cambios. Si no lo escribimos no lo sabremos. 

Escribamos, porque es más bonito releer nuestras propias historias. 

Auto re-programarse cada cierto tiempo es bueno para nuestro cerebro según lo que siempre hemos querido creer, se siente como reiniciarte cada cierto tiempo de todas las formas posibles. Cuando empieza un nuevo mes, cuando se acaba el año y empieza uno nuevo, cuando inicias un nuevo reto, cuando te mudas a otro lugar, cuando el "horóscopo" dice que este será tu mes, nos esforzamos tanto por reiniciarnos que en serio nos creemos que esta pasando.

No esta pasando, nunca ha pasado.

Seguimos siendo el mismo ser humano, ayer y hoy, mejoramos pequeños aspectos que aprendemos a cambiar por razones evidentes ante las cosas buenas y malas que nos suceden. Somos tan vulnerables con los cambios, que nos despertamos incluso día tras días pensando que hoy por fin si va a mejorar.

No ha mejorado. No va a mejorar.

Es como vivir en un boomerang que se repite cada 24 horas.
¿estamos haciendo algo por cambiarlo?

No lo estamos haciendo, tal vez es momento de hacerlo.